Fortalecer rombo popliteo funciones y tratamientos...

El músculo poplíteo está ubicado en la parte superior de la pantorrilla y en la parte posterior de la rodilla, formando un espacio denominado ‘hueco poplíteo’. Se encuentra inervado por el nervio ciático poplíteo interno y por el tibial posterior y sus funciones son, principalmente, flexionar y rotar la pierna.
El poplíteo es un músculo pequeño, aplanado, corto y en forma de triángulo del que seguro habrás notado su existencia si has sufrido alguna lesión por sobrecarga. Para evitar que estos dolores emerjan, te hemos preparado un artículo sobre este músculo tan peculiar. Te contamos sus funciones y como tratar sus lesiones:
FUNCIONES
Como en el caso del psoas, muchos corredores desconocen la existencia del poplíteo y, aunque éste es un músculo muy pequeño, posee importantes funciones que te ayudan a desplazarte y a correr:

Mantiene la estabilidad de la rodilla.
Actúa como rotador de la rodilla en las fases de apoyo durante la carrera, de este modo, ayuda en la regulación y fijación de la misma, lo que permite prevenir lesiones deportivas.
Permite la flexión de la rodilla. Si el músculo poplíteo se encuentra rígido o acortado, inhibe la extensión completa de la rodilla, impidiendo la extensión de la misma.
FACTORES DE INFLUENCIA
Los corredores de baja estatura pueden tener una mayor tendencia a sufrir una lesión en este músculo debido, principalmente, a que suelen extender más la rodilla que los corredores de mayor altura.
También se ha encontrado cierta asociación entre una excesiva pronación del pie con dolores localizados en el músculo poplíteo (Brody, 1980), siendo lo ideal utilizar una rodillera elástica que evite la inmovilización prolongada de la rodilla y evitar realizar cuestas.
LESIONES DEL POPLÍTEO
La principal lesión del poplíteo es por sobrecarga. Los impactos reiterados pueden generar una sobrecarga en el músculo que puede producir un estado de rigidez y falta de elasticidad que podría suponer un riesgo. La falta de elasticidad del poplíteo puede generar inflamación del tendón y una tendinitis dolorosa en la parte posterior de la rodilla que puede llegar a impedir una total extensión de la rodilla en los casos más avanzados.
TRATAMIENTO
Si aparecen molestias en el hueco poplíteo, tanto durante como después de la práctica deportiva, se recomienda seguir las siguientes recomendaciones:
Aplicación de hielo en la zona afectada.
Realizar un trabajo a conciencia de estiramientos de la pantorrilla y del poplíteo.
Evita las flexo-extensiones en exceso o correr en cuestas. Procura correr por terrenos llanos.
Aplícate masajes en la zona del poplíteo para desentumecer el músculo y disminuir su tensión.
Reduce las cargas de entrenamiento, disminuyendo tanto volumen como intensidad de entrenamiento. Y, cuando salgas a correr, usa medias de compresión para favorecer una más rápida recuperación.
EJERCICIOS PARA FORTALECER EL POPLÍTEO
Ata un lastre al tobillo (2 kg), túmbate boca abajo en el suelo y realiza flexiones de la pierna de forma controlada y en dirección hacia los glúteos.
Ata un lastre al tobillo (2 – 3 kg) y realiza flexiones de pierna pero, esta vez, de pie. Realizar entre 2 y 3 series de hasta 10 repeticiones.
Durante el calentamiento es recomendable realizar el mismo ejercicio pero sin lastre, se puede combinar este periodo de recuperación con rodajes de no más de 30 minutos a ritmo conversacional y en terrenos llanos.

El músculo poplíteo es un músculo de la pierna que se encuentra en la parte posterior de la rodilla, debajo de los gemelos; corto, aplanado y triangular. Se inserta en la parte posteroexterna del condilo externo; por abajo, en el labio superior de la línea oblicua y cara posterior de la tibia. Lo inervan el nervio ciático poplíteo interno y el tibial posterior. Es flexor y rotador de la pierna. Justo a la altura de la rodilla, en su parte trasera, crea un hueco en la inserción de los gemelos, llamado hueco o cavidad poplítea, en la que es muy fácil tomar el pulso y realizar la inserción de vías para la administración de fármacos o alimentación parenteral. Las lesiones más comúnes de esta zona son: torcedura del músculo femoral posterior, desgarro del tendón de los músculos del hueco poplíteo. La función principal de estos músculos es enderezar la cadera y doblar la rodilla, suelen tener una fuerza menor que cuádriceps. Si la fuerza de estos músculos no es de al menos un 70% de la fuerza existente en los cuadriceps, se produce una descompensación y puede llegar la lesión. La lesión se identifica con un dolor repentino en la cara posterior del muslo al contraer los músculos de forma brusca y violenta. El tratamiento consiste en reposo, hielo, compresión y elevación de la pierna. Cuando se empieza la recuperación de la zona, los ejercicios para fortalecerlos pueden ayudar a evitar una recaída. Ejercicios de fortalecimiento de los músculos popliteos. 1- En la pierna afectada atar un lastre tipo tobillera de unos 2 kg, tumbarse boca abajo en el suelo y realizar flexiones de la pierna hacia el glúteo de forma suave y lenta, sin movimientos bruscos. Realizar 2 series de 12 repeticiones. Sería recomendable iniciar el ejercicio con la realización del mismo, sin lastre, para calentar la zona. 2- A la semana se realizará el mismo ejercicio pero en esta ocasión de pie y flexionando la pierna hacia el gluteo con una carga igual a la utilizada en el ejercicio anterior, lastres de 2 kg. Realizar 2 series de 12 repeticiones, iniciando el ejercicio con una realización del mismo sin lastres para calentar la zona. Se puede combinar esta recuperación con rodajes al 50% de intensidad y de no mas de 30 minutos. 

La contractura es una contracción involuntaria e inconsciente, dolorosa y permanente, localizada en un músculo, tanto en su totalidad como en parte de el, que no cede espontáneamente en reposo. En la práctica de nuestro deporte deben distinguirse dos tipos de contracturas: Las contracturas debídas a la sobreutilización del músculo durante actividades intensas localizadas. El mecanismo se acerca al de las agujetas, pero el dolor es muy localizado y el espasmo es importante, con impresión de dureza a la palpación. En esta operación, la palapación, se ponne de manifiesto verdaderas cuerdas o nódulos en el seno de la zona afectada del músculo. ¿El tratamiento?, aplicación de calor, estiramientos, pellizcos, fricciones y utilización de técnicas de contracción - relajación. Las contracturas de defensa, inducida por la práctica deportiva con alguna disfunción osteoarticular prévia. No se trata, de una afección muscular propiamente dicha, sino de una contracción refleja de defensa destinada a inmovilizar los segmentos lesionados en respuesta a un estímulo. El músculo no debe ser agredido en ningún caso; cualquier maniobra directa sobre él no hace más que reforzar el espasmo. El tratamiento debe hacerse sobre la lesión que fue la causa e intentar inhibir el efecto doloroso de la contracción con antiálgicos, decontracturantes por vía oral, electroterapia de baja frecuencia y crioterapia local. La causa que también puede originar una lesión de este tipo se debe a tensiones musculares por acumulación de esfuerzos sin una recuperación suficiente, lo que produce la consiguiente alteración del metabolismo muscular. También existen argumentaciones sobre una mala hidratación con un desequilibrio electrolítico, aunque esto no esta científicamente demostrado. Es útil, en general, el reposo y la aplicación de frio local. En algunos casos resulta muy efectivo el calor local. En mi caso, como ya sabeís algunos, suelo utilizar los contrastes de frio y calor, sistema que siempre me ha sido muy beneficioso. La utilización de fármacos miorelajantes ayuda, sin embargo, pueden dar dopaje positivo. En resumen, las contracturas musculares se reconocen por una gran sensibilidad en la zona a la palpación, músculo duro y doloroso, estiramiento y contracción de la zona afectada, con o sin resistencia, dolorosas, ante una análisis ecográfico el resultado es normal al igual que en una resonancia magnética. Prevención. - Respetar los límites de cada uno y posibilidades físicas, al igual que los plazos de curación en las lesiones. - Entrenamiento progresivo. - Realizar una primera fase de calentamiento y enfriamiento (después de la sesión) con un rodaje entre 10 y 15 minutos muy suave y estiramientos generales sin llegar, al máximo grado de aplicación, sobre todo en la fase de enfriamiento.

TIPOS DE BURSITIS Las bursitis más frecuentes son las siguientes: Una bursitis es la inflamación de las bolsas sinoviales de las articulaciones. Bursitis Subacromio Deltoidea Se describe en detalle en el capítulo de hombro doloroso. Bursitis Trocantérica Es la inflamación de una o más de las bolsas alrededor de la inserción del glúteo en el trocanter femoral. Puede ser de comienzo insidioso y generalmente es precedida de un traumatismo en personas de edad avanzada. Hay dolor exquisito a la presión sobre la zona del trocánter que se agudiza con la abducción resistida del miembro y con ciertos movimientos como subir o bajar escaleras o cambiar de posición en reposo. Los movimientos pasivos de la cadera son asintomáticos, lo que permite diferenciarlo del dolor articular. Bursitis Isquiática Es la inflamación de la bursa que separa al glúteo mayor de la tuberosidad isquiática subyacente, generalmente por el hecho de sentarse en forma prolongada sobre superficies duras. El único síntoma presente, es el dolor sobre la zona afectada. Bursitis Ileopectinea Es la inflamación de la bolsa entre el ileopsoas y el ligamento inguinal. El paciente refiere dolor en la ingle irradiado a la rodilla; camina con pasos cortos para prevenir la hiperextensión de la cadera. El examen clínico revela dolor a la presión por debajo del ligamento inguinal y al hiperextender la cadera. Bursitis del Olécranon Es la inflamación con derrame de la bursa que se encuentra en la punta del codo, se produce con frecuencia en la artritis reumatoidea, gota, como así también después de un traumatismo. El dolor suele ser mínimo salvo cuando se ejerce presión sobre la bolsa tumefacta. El movimiento del codo es normal e indoloro. Bursitis Aquileana Es la inflamación de la bolsa inmediatamente por encima de la inserción del tendón de Aquiles. Esta bolsa se encuentra entre la piel y el tendón. La bursitis retroaquileana se halla por detrás del mismo. Los pacientes refieren dolor y tumefacción local y a menudo el cuadro es producido por el traumatismo reiterado de zapatos que aprietan. Bursitis Calcanea Es la inflamación de la bolsa en la inserción de la fascia plantar al calcáneo. Bursitis del Hallux Valgus Es la inflamación dolorosa de la bolsa en la superficie interna de la primera articulación metatarsofalángica. Bursitis Prepatelar Se presenta como una tumefacción dolorosa localizada sobre la rótula. Generalmente es producida por el hecho de arrodillarse frecuentemente y en actividades que así lo requieran. Bursitis Anserina Es la inflamación dolorosa de la bolsa del sartorio en la cara interna de la tibia.



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